Una guía práctica para conservar la calidad, el valor y la superficie a lo largo del tiempo.
Una impresión artística está hecha para durar, pero la forma en que la cuides marca la diferencia. La luz, la humedad, las opciones de enmarcado y la manipulación afectan la forma en que una impresión se mantiene a lo largo de los años. Mantener las impresiones fuera de la luz solar directa, usar vidrio con protección UV y almacenar las obras sin enmarcar en horizontal en materiales libres de ácido son pasos sencillos que protegen su inversión durante décadas. El objetivo es mantener los colores tan vivos y la superficie tan limpia como el día en que llegó.



