Lo que catorce años de práctica diaria me han enseñado.
Ser artista a tiempo completo no es lo que la mayoría de la gente imagina. No es una vida de inspiración y libertad, aunque esas cosas existen. También es disciplina, incertidumbre, largos períodos de trabajo que no llevan a ninguna parte, y el desafío constante de construir algo sostenible a partir de algo profundamente personal. Después de catorce años de hacer esto todos los días, he aprendido más sobre la persistencia de lo que jamás esperé. Esta es una mirada honesta a cómo es realmente esa vida.



